dehesa de los olmos - río trabaque - serranía de cuenca

SIGUIENDO EL curso
del río Trabaque

El agua es uno de lo elementos protagonistas en la Serranía de Cuenca. Ríos, lagunas y manantiales dan forma a espectaculares parajes. En otros muchos, la fuerza del agua y el viento ha dejado su huella en la roca configurando escarpes y farallones que desafían la gravedad y caprichosas formas que se asemejan a objetos y animales bien conocidos, como ocurre en la Ciudad Encantada-.

Hoy os queremos hablar de un recorrido que nos muestra a la perfección el valor y los efectos del agua sobre el entorno natural de la Serranía de Cuenca. Nos acercamos al río Trabaque, en concreto a su paso por la dehesa de los Olmos y el estrecho por el que discurre cerca de la localidad de Arcos de la Sierra.

Dehesa de los olmos

Entre los extensos pinares de los montes cercanos a la localidad serrana de Las Majadas nos encontramos con una dehesa adornada por sabinas, cambrones y graminias. Aún quedan restos en la zona de la antigua Casa de los Olmos que da nombre a este paraje.

Ruinas de la Casa de los Olmos

El amplio prado encuentra su límite en frondosas zonas de vegetación y en los cortados por los que discurren el río Trabaque poco después de su nacimiento.

Al borde del as piedras, nos asomamos al Mirador del Trabaque, conocido popularmente como Mirador de las Librerías por la vista que ofrece de las rocas calizas en forma de estanterías. Sin embargo -si tenemos suerte y no hay sequía- lo que más llamará nuestra atención es la caída al vacío de las aguas del río conformando una bella cascada.

Dentro de la hoz, aparecen algunas especies características eurosiberianas, como arces, tejos, cerezos de mahoma, avellanos, olmos de montaña y mostajos.

Mirador de El Trabaque

Aunque es posible acercarse a la zona en un vehículo todoterreno, lo más recomendable es hacerlo siguiendo el sendero que parte desde la popular Fuente de la Tía Perra. Se trata de un recorrido circular de 4,5 kilómetros que discurre entre bosques hasta llegar a la Dehesa de los Olmos. Para quienes quieran ampliar el paseo, existe un recorrido de 13 kilómetros Aquí puedes acceder a los datos de la ruta y descargarte los archivos para el GPS: Sendero P.N.S.C 01 Dehesa de los Olmos.

El Estrecho

Aguas abajo, encontramos otro punto de especial interés. El río discurre por una zona rocosa muy estrecha que, al menos en su tramo final, es posible recorrer a pie.

A un kilómetro de Arcos de la Sierra, en la carretera que llega de Portilla, una pista nos acerca hasta la ribera del Trabaque.  Tras cruzar el cauce, nos acerca a la zona conocida como Boca de la Hoz. Desde este punto, el camino se hace cada vez más angosto llegando a desaparecer en el interior del cauce del río. Si el caudal lo permite, aún es posible remontar aguas arriba.

La ruta del Picayo se inicia en la localidad serrana de Arcos de la Sierra

Una buena forma de conocer toda la zona es seguir el PR-CU 25 que rodea el estrecho -incluso llega a cruzarlo- por la parte alta de la hoz. Esta ruta tiene una derivación que conduce al Picayo, un lugar de espléndidas vistas de los escarpados parajes por los que discurre el Trabaque. Aquí tienes toda la información sobre este recorrido señalizado: PR-CU 25 – Ruta del Picayo.

Si estás interesado en conocer esta zona, el 31 de octubre, hay programada una ruta interpretada que, bajo el título Historia geológica del río Trabaque, acercará a los participantes al pasado a través de los impresionantes pliegues y fallas que se localizan en el estrecho. El otoño, antes de la llegada del frío, es una época ideal para acercarse a disfrutar de estos dos parajes: la Dehesa de los Olmos y el Estrecho del Río Trabaque.

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